La primera regla en el maridaje es que no existen reglas. O quizás sí. Es cierto que cuando nos adentramos en el mundo del maridaje de la cerveza debemos hacerlo con amplitud mental, sin prejuicios establecidos. Con ganas de experimentar, de recorrer, quizás, caminos poco transitados. Esa, en realidad, debería ser la primera regla. A partir de ahí, podemos avanzar sin miedo.
Maridaje, el arte de acompañar